La Secretaría de Hacienda comunicó que, tras un proceso de diálogo y colaboración entre las autoridades financieras de México y Estados Unidos, se consiguió extender el plazo para la implementación de una sanción dirigida a tres entidades del sistema financiero mexicano: CI Banco, Intercam y Vector Casa de Bolsa. Esta acción permite extender el periodo inicialmente previsto para la restricción impuesta, y se enmarca dentro de una relación de cooperación regulatoria entre ambos países.
El convenio fue establecido después de múltiples mesas técnicas y diplomáticas donde se trataron las inquietudes de la administración de Estados Unidos respecto a supuestos incumplimientos normativos relacionados con estándares internacionales para prevenir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Las entidades mexicanas mencionadas estaban ante la posibilidad de perder acceso a sistemas financieros estadounidenses, lo cual podría haber afectado notablemente sus operaciones a nivel internacional, especialmente aquellas relacionadas con el comercio exterior, las inversiones y los servicios de corresponsalía bancaria.
De acuerdo con Hacienda, el entendimiento alcanzado no elimina las observaciones hechas por las autoridades del país vecino, pero abre un periodo adicional que permitirá a las entidades implicadas atender las recomendaciones y cumplir con los requerimientos técnicos establecidos. Esta prórroga representa, además, una señal positiva de confianza en la capacidad institucional de México para supervisar y corregir eventuales deficiencias en su sistema financiero.
Funcionarios del área financiera señalaron que este resultado fue posible gracias a una interlocución constante entre los reguladores de ambos países, que permitió explicar los esfuerzos realizados por las entidades financieras involucradas para mejorar sus sistemas de cumplimiento, reforzar sus controles internos y cooperar con las investigaciones correspondientes. También se destacó el compromiso del gobierno mexicano de fortalecer su marco normativo y operativo en materia de prevención de delitos financieros.
Varias entidades mexicanas estuvieron involucradas en el proceso, entre ellas la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el Banco de México. Estas instituciones colaboraron para diseñar una estrategia técnica y diplomática que asegurara la continuidad operativa de los intermediarios afectados, manteniendo los principios de transparencia e integridad en el sistema financiero nacional.
Desde la perspectiva privada, la información fue acogida con tranquilidad, dado que existía preocupación de que una paralización repentina impactara no solo a las entidades mencionadas, sino además a sus usuarios y la cadena de valor relacionada con sus servicios financieros. Las organizaciones empresariales y gremios bancarios han enfatizado la relevancia de la colaboración entre autoridades locales y globales para asegurar la estabilidad del sistema y sostener líneas de cooperación abiertas.
Por su parte, las tres instituciones involucradas han reiterado públicamente su compromiso con el cumplimiento normativo y han asegurado que continuarán colaborando de manera activa con las autoridades de ambos países. También han iniciado revisiones internas de sus procedimientos y políticas para reforzar las áreas críticas que fueron objeto de observaciones regulatorias.
La Secretaría de Hacienda destacó que este ejemplo muestra la relevancia de la diplomacia financiera y la colaboración internacional en un entorno donde las transacciones financieras trascienden fronteras, y donde la confianza recíproca entre los reguladores es esencial para asegurar la seguridad del sistema mundial.
Con la prórroga otorgada, CI Banco, Intercam y Vector dispondrán de un plazo clave para corregir las irregularidades detectadas y fortalecer su sistema de cumplimiento, mientras las autoridades mexicanas mantendrán la supervisión correspondiente para asegurar que se cumplan los compromisos asumidos. La resolución del caso será monitoreada en los próximos meses por ambas partes, en un proceso que también sentará precedentes para la relación financiera bilateral en temas de riesgo, regulación y supervisión internacional.

