El programa de atención médica “Salud Casa por Casa” ha logrado brindar más de 2.2 millones de consultas en todo el país, consolidándose como una de las principales estrategias para acercar los servicios sanitarios a las comunidades más vulnerables. Esta iniciativa, impulsada como parte de un modelo de atención primaria integral, ha tenido un impacto significativo en zonas rurales, periurbanas y comunidades indígenas, donde el acceso tradicional a centros de salud suele ser limitado.
El progreso ocurre en un entorno donde se intenta reforzar el sistema de salud desde una perspectiva preventiva, enfocándose en el bienestar de la comunidad a través de la identificación temprana de enfermedades crónicas, el monitoreo de pacientes con diagnósticos existentes y la educación sobre salud en el ámbito familiar. De acuerdo con datos oficiales, hay más de 10 mil equipos de atención a nivel comunitario distribuidos en las 32 entidades federativas, integrados por médicos, enfermeros, promotores de salud y personal logístico de apoyo.
Uno de los pilares de esta estrategia ha sido la visita directa a los hogares, lo que permite realizar valoraciones clínicas básicas, aplicar cuestionarios de detección, entregar medicamentos esenciales y canalizar a los pacientes hacia unidades médicas de segundo nivel cuando es necesario. Además, este enfoque facilita la identificación de determinantes sociales que afectan la salud, como la falta de agua potable, el hacinamiento o la mala alimentación, elementos que también son atendidos desde una perspectiva interinstitucional.
El programa no se limita únicamente a la prestación de servicios médicos. También incluye campañas de vacunación, control prenatal, monitoreo de hipertensión y diabetes, seguimiento nutricional infantil y atención geriátrica. Los brigadistas, que recorren colonias, ejidos y comunidades apartadas, cumplen además una función pedagógica al orientar sobre hábitos saludables, prevención de enfermedades respiratorias y gastrointestinales, así como sobre salud sexual y reproductiva.
Autoridades del sector salud han señalado que el despliegue territorial del modelo ha logrado reducir la saturación en clínicas y hospitales, al resolver desde la comunidad muchos de los padecimientos leves o prevenibles que anteriormente terminaban en salas de urgencias. Asimismo, ha mejorado la cobertura de tratamiento en personas con enfermedades crónicas no transmisibles, quienes ahora reciben atención regular sin necesidad de trasladarse grandes distancias.
Uno de los desafíos identificados en la implementación ha sido la necesidad de ampliar y sostener la plantilla de profesionales capacitados. En respuesta, se han reforzado los esquemas de contratación y capacitación continua, con el objetivo de formar equipos comunitarios estables y con profundo conocimiento del territorio que atienden. Este enfoque ha contribuido a generar confianza entre los habitantes y el personal médico, fortaleciendo el vínculo entre comunidad y sistema de salud.
Otro factor relevante ha sido la digitalización del seguimiento clínico. Gracias al uso de herramientas móviles y plataformas electrónicas, los equipos registran en tiempo real los hallazgos de cada visita domiciliaria, lo que permite mantener actualizados los expedientes clínicos comunitarios y facilita la toma de decisiones basada en datos. Este componente tecnológico también ha sido clave para medir resultados, identificar focos de riesgo y planificar intervenciones más efectivas.
La meta a mediano plazo es duplicar el número de consultas y ampliar la cobertura territorial, priorizando los municipios con mayor índice de marginación. Con este tipo de estrategias, se pretende no solo mejorar indicadores de salud, sino también reducir las brechas de acceso y avanzar hacia un sistema sanitario más equitativo, preventivo y comunitario.
El logro de esta medida gubernamental ha sido alabado por varios grupos sociales, quienes aprecian la proximidad del esquema y su habilidad para adaptarse a las situaciones reales de las poblaciones. Aunque existen desafíos logísticos y financieros, el efecto acumulado en millones de familias confirma la relevancia de acercar los servicios de salud a quienes más los requieren.

